No es cuestión de elegir sino de incluir. Conciencia y ciencia van de la mano, son dos métodos necesarios para el conocimiento del ser humano en todas sus dimensiones, su entorno y el universo que lo envuelve.¿Porqué separarlas?

Una vez escuché, “la conciencia es más rápida que la ciencia”, eso me hizo pensar de la importancia de poner conciencia, y no caer en la trampa de esperar que el método científico nos demuestre todo para decirnos como tenemos que vivir. Experimentar la vida, y tomar conciencia de nosotros mismos, forma parte de nuestra responsabilidad.

Percepción y conciencia
La meta del ser humano es el conocimiento

El anhelo humano

Ante la idea de que la felicidad es el objetivo final de cualquier ser humano, la experiencia cuenta que hay una antesala o una finalidad más innegable, que es el conocimiento. La meta del ser humano es el conocimiento de si mismo y su entorno, porque siempre ha ido en busca de la verdad. La verdad de su existencia.

El ser humano se cuestiona. Quiere entender y saber quién es, cómo funciona y para qué está aquí este sujeto al que observa y cree no conocer. Busca diseccionarlo, y ver su composición, así lo ha demostrado a lo largo de la historia. Para ello han utilizado diferentes métodos, desde la experiencia misma, pasando por la filosofía, la religión, y el método científico. Todos necesarios para acercarnos a la verdad. Cualquier camino que nos acerque a ella, es bienvenido.

¿Cómo acercarnos al conocimiento?

La manera más clara y factible de llegar al conocimiento del ser humano, es a través de la experiencia de otros y de la propia. La experiencia ha demostrado, que la observación es el primer paso para ponerse en marcha en el camino de la búsqueda.

Ya mucho se ha investigado, cuestionado y resuelto. Ya nos han llegado testimonios y demostraciones de experiencias y experimentos, que nos ayudan a no partir de cero. Sin embargo, seguiremos en la exploración particular, porque necesitamos vivir algunas experiencias para sentirlas y poder descubrirlas por nosotros mismos. 

La ciencia como raíz

El conocimiento tiene su raíz en la palabra latina scentia, incluida tanto en conciencia como en ciencia. Esta raíz latina me remite a la palabra esencia, y a su vez al corazón de lo tangible y que en ocasiones, es intangible. Así que podría concluir que conocimiento no sólo es experimentar lo observable, sino también poder vivir la experiencia más allá de las formas visibles.

Entonces ¿Qué las separa?

Materia y vivencia

Aunque ciencia y conciencia están unidas por un mismo fin, que es llegar al fondo de lo observable y experimentarlo, el método científico necesita de la demostración y objetividad de la materia observada. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la conciencia, ya que está demostrado que no todo tiene evidencia material, y las vivencias que la persona experimenta, a veces son subjetivas e intangibles.
Ya se sabe que el hombre no es sólo materia, entonces ¿Por qué negar la experiencia inmaterial, que no tiene forma y de la que todos tenemos acceso?

Diferencia en los tiempos

En ocasiones, hay una diferencia en los tiempos para llegar a algunos de sus resultados. Ya que, se puede tener conciencia de todas las partes que conforman al ser humano más allá de la materia, en un momento de atención, y podemos ser conscientes de nuestras necesidades y lo que necesitamos en cada momento. La ciencia necesitará de más tiempo para demostrar las partes observables y llegar a un resultados concretos, y eso ralentiza el proceso. Por eso no podemos esperar a que todas las respuestas vengan de la demostración científica.

Conciencia para la Ciencia

Preguntarse y poner atención, forman parte del proceso de búsqueda para llegar a conocer. Entonces ¿Qué es primero, conciencia o ciencia?

Es indudable de la importancia que el método científico ha aportado y aporta para el avance y desarrollo del ser humano. Así como al progreso de su bienestar, mejorando en ocasiones, su calidad de vida. Ha sido necesario y nos ha facilitado el camino del conocimiento y ampliado la conciencia de nosotros y el mundo. Pero, ¿que lo empuja a diseccionar el mundo y a investigar sobre su naturaleza? acaso ¿no necesita primero tener conciencia de lo que le rodea y observarlo?

Se necesita de la conciencia para llegar a la ciencia. A la vez, la ciencia demostrada amplia nuestra conciencia. No es necesario anteponer a una por encima de la otra, sino saber de la necesidad de cada una y su utilidad.

El mejor científico

La persona que se cuestiona, que busca entender, que observa y experimenta, puede llegar a un conocimiento de sí misma, siendo su mejor científico.

Experimentar el mundo
La observación y la experiencia para conocer


Cuando somos capaces de observarnos y ponernos atención, podemos vivir lo que sentimos, ser conscientes de lo que decimos y hacemos, para encontrar lo que necesitamos. Y a ese proceso se le llama experiencia. A medida que nos vamos experimentando, vamos adquiriendo conocimiento de nosotros, y eso nos abre la puerta a percepciones más intrínsecas y universales.

¿A quién le dejamos la responsabilidad de nuestra conciencia?

Hay opciones y las oportunidades vienen con ellas, estas nos acercaran o nos alejaran de lo que tanto anhelamos como seres humanos, que es el conocer la verdad de nuestra existencia. Elegimos unas, desechamos otras y lo hacemos constantemente, a veces con conciencia y otras inconscientemente.

El grado de conocimiento que tengamos sobre nosotros mismos y nuestro entorno, determinará la conciencia con la que elijamos nuestras opciones, y a la vez las oportunidades que estas traen. No hay que elegir entre conciencia o ciencia, sino incluir a las dos como parte de un todo que nos acerca a nuestra verdad.